domingo, 6 de septiembre de 2009

DE PASEO POR LAS ELIMINATORIAS MUNDIALISTAS

Sábado complicado, repleto de fútbol, ya sea por cable, pei-per-viú, o pirateado gracias a la sagrada guía del rojadirecta.com. Varios equipos candidatos no solo de llegar sino para ganar el próximo mundial vieron acción: la Inglaterra de Capello, el furia roja, los Azzurri de mi amigo Marco, y el superclásico latinoamericano: Argentina vs. Brasil. Echemos un vistazo para así dilucidar qué aprendimos de cara al Mundial de Sudáfrica 2010.

La mañana comenzó con el aburrido encuentro entre Escocia y Macedonia. Muy poco fútbol de parte de los anfitriones, con ganas no de jugar sino de patear. Los macedonios por su parte se mostraron muy prestos a contraatacar con seguridad y velocidad, pero no muy convencidos de poder anotar en feudo ajeno. De hecho, en estas eliminatorias Macedonia no ha logrado anotar un gol de visitante. Ayer no fue la excepción, y a pesar de contar con buenas chances en la segunda parte, el gol nunca cayó. Una pena: el local nunca mereció ganar y sólo el cansancio de su aguerrido rival le permitió quebrar la vaya contraria en dos ocasiones, colocándole a la delantera en la carrera por el repechaje, ya que en el grupo 9 Holanda hace rato logró la clasificación. A falta de un partido (de visitante contra Noruega), los macedonios deberán golear ampliamente a su rival y esperar que Holanda golee a Escocia. Nada fácil. El que mejor la tiene es Noruega: juega en su cancha frente a un rival achicado por la decepcionante derrota. A mi me hubiera gustado ver a Macedonia peleando un puesto a Sudáfrica. Pero eso ya no parece que vaya a ocurrir.

Segunda parada: Inglaterra vs. Eslovenia. Dos equipos con posibilidades de llegar al mundial. Inglaterra lidera el grupo el grupo 6, pero tiene a sus espaldas a Croacia y Ucrania. Desde que el italiano Fabio Capello fue nombrado técnico, muchos han asumido que los ingleses no sólo llegarán al mundial sino que son serios candidatos para salir victoriosos. Y de primera instancia Eslovenia puede que no luzca como un contendor de peso en la carrera al mundial 2010, pero están a sólo cinco puntos del líder del grupo tres, Eslovaquia (a quien se enfrentarán el 10 de octubre) y si bien ganar el grupo luce como una posibilidad remota, tienen buenas oportunidades de colarse en el repechaje.

Lo mejor de este partido fue ver a Inglaterra jugar al fútbol, de manera fluida, con propósito, estilo y cohesión. El mediocampo funcionó bastante bien, con Gerrard por izquierda, Shawn Wright-Phillips por derecha, Lampard y Barry en el centro. La combinación Heskey/Rooney lució bien. La capacidad de Gerrard de desarmar defensas contrarias con sus pases de precisión combinó acertadamente con la explosividad de Wright Phillips por derecha. Súmele las subidas de Glenn Johnson y Ashley Cole por las bandas y tiene un equipo de ataque interesante. Le falta velocidad en punta, pero el banco cuenta con Jermaine Defoe que puede ser una alternativa en ese aspecto, aunque yo insistiría en el regreso Michael Owen a la selección para suplir esa “deficiencia.”

Lo flojo del partido fue la defensa inglesa en los primeros quince minutos. Terry y Upson no se comunicaban, lucían muy lentos y Eslovenia, que se plantó al contraataque desde el inicio los apretó en más de una ocasión. Fue partido interesante hasta el minuto 21, cuando Wayne Rooney hizo un clavado en la mejor tradición de Cristiano Ronaldo y el árbitro les otorgó a los ingleses un penal inmerecido. De ahí en adelante, perdió todo sentido. Una pena. Me hubiera gustado ver esta selección de Capello afrontar un partido difícil e incomodo que les permitiera demostrar que en efecto, tienen lo que necesitan para ganar en Sudáfrica.

El Georgia/Italia no merece ser comentado. Muy fácil para la pálida escuadra azzurri. Así cualquier llega al mundial. Brillo muy poco y Kakha Kaladze se la puso muy, pero que muy fácil. Claro, Georgia es un equipo ya eliminado que a pesar de estar dos goles abajo, prefirió jugar a la contra. ¡Qué mal!

El España/Bélgica fue un juego engañoso. El resultado final, 5-0, no permite valorar concienzudamente los problemas que enfrentó la furia roja en el mediocampo ante las ausencias de Súper Andrés Iniesta y Senna. Baste decir que el primer gol fue el resultado de una genialidad del dúo de los David: Villa hizo de Xavi Hernández y Silva de… ¡David Villa! Bélgica, por su parte, fue sin ambición a enfrentar un equipo necesitado de levantar su moral luego de la decepcionante Copa Confederaciones. Esos cinco goles anóteselos a Bélgica más que a España, que desde muy temprano renunció al ataque y se defendió sin ganas. No veremos a la España real hasta que se enfrente en la última fecha del grupo 5 a Bosnia-Herzegovina.

Finalmente el plato fuerte del día: Argentina/Brasil. Y claro, el más decepcionante dado su resutado. Dunga le ha cambiado la cara a Brasil desde el triunfo en la Copa América del 2007. Este no es un equipo dedicado al jogo bonito; es un equipo práctico, cortado a la europea, que afronta los partidos con la fría precisión de un cirujano. Puede que Kaká sea el dueño de este equipo en el terreno. Pero es Dunga el cerebro detrás de la operación. Planifica muy bien como afrontar los partidos, hace los ajustes necesarios en el mediocampo, y sobre todo tiene plena confianza en su equipo. Dunga juega con los que están con él. Por eso no le hace falta grandes estrellas. Es la eficiencia lo que aquí cuenta y hace rato que Brasil lo viene demostrando.

En cambio, Argentina no ha podido recuperarse aún de aquella aplastante derrota frente a Brasil en Maracaibo. Desde entonces ha estado sumida en una crisis que ya le costó el puesto al Coco Basile. Diego Armando Maradona no ha podido levantarle el ánimo a la albiceleste además de haber cometido ya varias pifias como dirigente. No le encuentra la vuelta a este equipo, sin saber siquiera como armar la delantera. Su pelea con Juan Román Riquelme deja su esquema sin un organizador de categoría, aunque Argentina cuenta con una cantera de sobra para suplir esa ausencia. El problema mayor es que los gauchos insisten en un planteamiento táctico para el cual no cuentan con los jugadores indicados. Deberían plantearse a la contra y así aprovechar la velocidad de Messi, Agüero y Maxi Rodríguez en la salida. Controlar el balón aguanta al equipo, permitiendo que su rival le cierre los espacios.

De ahí deriva el resultado del sábado en la noche. Los de Dunga, siempre prácticos, aprovecharon las carencias defensivas de Argentina. Anotaron cuando tuvieron oportunidades y se defendieron del despelote argentino en ataque. El resultado dejó a Brasil con boleto a Sudáfrica y a los argentinos temerosos de quedarse en casa el próximo verano. Ahora los de Maradona se las tendrán que jugar a domicilio contra Paraguay, una de las gratas sorpresas de la eliminatoria sudamericana; de ganar, los paraguayos sacan pasaje a Sudáfrica. Me temo que se le pondrá peor el panorama a Argentina de cara a Sudáfrica a partir del próximo jueves. Cuente con ello.