domingo, 4 de octubre de 2009

LAS PENURIAS DEL FLORENTEAM

En principio, el Real Madrid dio la impresión de ser dirigido nuevamente desde la grada. Si, Florentino parecía exigir quién jugaba y cómo, pues con mucha pólvora al frente y tan poco mediocampo, esta nueva versión de los galácticos recuerda por mucho aquella de Beckham sin Makelele: mucho al frente, poco o nada atrás. Pero luego del baile que le propinó el Sevilla en su cancha, y la incapacidad de Manuel Pellegrini a la hora de descifrar el esquema simplificado de los sevillanos, es de suponer que éste es tan responsable del mal juego que desplegan los merengues como Florentino.

Es fácil descifrar la inhabilidad de este equipo a la hora de jugar al fútbol. Su planteamiento inicial cuenta con 2 delanteros netos, un par de extremos, y dos mediocampistas. Si a esto se le añade las carencias defensivas de sus laterales y los innumerables desaciertos de Pepe en la defensa, la gran súper producción de Florentino deja de meter miedo. Esto lo reconoció, aunque con timidez y sin suficiente convicción, el Deportivo La Coruña en su visita al Bernabeu. Igual lo pudo apreciar el Xerez, que dada lo finita de su plantilla no pudo aguantar 90 minutos. Igual le pasó al Tenerife.

Cierto, el equipo desde los inicios mostró tener una pegada de escándalo. Para muestra un botón: Cristiano Ronaldo. Pero de ahí a que el Madrid jugara al fútbol hay un largo trecho. Bastó a que se enfrentara a un equipo de verdad, un contendor para esta liga que los medios españoles insistían en insinuar le pertenecía a merengues o culés.

No sólo el Sevilla desmontó el planteamiento ofensivo del Madrid desde las bandas, sino que mostró a plenitud las carencias defensivas de sus laterales. Marcelo no le ganó ni una a Jesús Navas; Perotti le montó otro baile a Sergio Ramos, que ante la impotencia recurrió a su recurso favorito, el patear. Pepe y Albiol nunca se entendieron, y Negredo y Luis Fabiano constantemente le ganaron las espaldas. Si el Sevilla no ganó por más se debió a Súper Iker, quien hizo al menos dos atajadas para el álbum de la historia del deporte. Pero de igual forma, bastaba ver sus constantes recriminaciones a Guti, quien se dedicó más a discutir siempre que le tocaba defender.

Un equipo como el Madrid, lleno de pólvora, necesita siempre del balón. A penas lo tuvo en la primera parte. Cuando lo tuvo, Zokora y Renato cerraron el mediocampo, obligando a los merengues a jugar por las bandas. Allí la frescura de Kaká se perdía, mientras Sergio Ramos y Marcelo titubeaban ante la posibilidad de que el contraataque los dejara desnudos. Raúl fue completamente irrelevante e intrascendente a lo largo del partido y sorprende que Pellegrini no lo sustituyera. Igual sucedió con Benzema, quien luce como un niño tímido de primaria quien, a la hora de recreo, se sienta en una banqueta a ver cómo los demás juegan en el patio, esperando que alguien lo invite o lo obligue a jugar.

A Pellegrini le espera una temporada larga si no comienzan a respetar a los contrarios. Pareció concederle las bandas al Sevilla, que es a lo que sabe jugar. Nunca hizo cambio alguno para tratar de frenar las constantes subidas de Perotti y Navas. Pero de igual, ni Guti ni Xabi Alonso se animaron a ayudar a los aquejados laterales. Quizás por la bronca de no tener la pelota, quizás porque ambos lucen fuera de forma. No importa. El técnico debió meter mano en el asunto y no lo hizo.

Lo único que preocupa, desde la perspectiva del Madrid es que lo del Sevilla fue siempre un asunto de contraataque. No tiene necesariamente recursos suficientes en el mediocampo como para retener la pelota, imponer pausa, marcar ritmo. De haber sido así, el baile hubiese sido mayúsculo. Cabe preguntarse que sucedería ante el Barcelona, que cuenta con el mejor mediocampo de la liga (Xavi e Iniesta), con dos extremos de calidad mundial (Henry y Messi), y con un centro delantero capaz de ocasionarle pesadillas a Beckenbauer si todavía jugara (Ibrahimovic).

Queda mucho para el derby. Pero más vale que el Madrid se espabile. Sino, el 2-6 de mayo pasado va a lucir chiquito…

domingo, 6 de septiembre de 2009

DE PASEO POR LAS ELIMINATORIAS MUNDIALISTAS

Sábado complicado, repleto de fútbol, ya sea por cable, pei-per-viú, o pirateado gracias a la sagrada guía del rojadirecta.com. Varios equipos candidatos no solo de llegar sino para ganar el próximo mundial vieron acción: la Inglaterra de Capello, el furia roja, los Azzurri de mi amigo Marco, y el superclásico latinoamericano: Argentina vs. Brasil. Echemos un vistazo para así dilucidar qué aprendimos de cara al Mundial de Sudáfrica 2010.

La mañana comenzó con el aburrido encuentro entre Escocia y Macedonia. Muy poco fútbol de parte de los anfitriones, con ganas no de jugar sino de patear. Los macedonios por su parte se mostraron muy prestos a contraatacar con seguridad y velocidad, pero no muy convencidos de poder anotar en feudo ajeno. De hecho, en estas eliminatorias Macedonia no ha logrado anotar un gol de visitante. Ayer no fue la excepción, y a pesar de contar con buenas chances en la segunda parte, el gol nunca cayó. Una pena: el local nunca mereció ganar y sólo el cansancio de su aguerrido rival le permitió quebrar la vaya contraria en dos ocasiones, colocándole a la delantera en la carrera por el repechaje, ya que en el grupo 9 Holanda hace rato logró la clasificación. A falta de un partido (de visitante contra Noruega), los macedonios deberán golear ampliamente a su rival y esperar que Holanda golee a Escocia. Nada fácil. El que mejor la tiene es Noruega: juega en su cancha frente a un rival achicado por la decepcionante derrota. A mi me hubiera gustado ver a Macedonia peleando un puesto a Sudáfrica. Pero eso ya no parece que vaya a ocurrir.

Segunda parada: Inglaterra vs. Eslovenia. Dos equipos con posibilidades de llegar al mundial. Inglaterra lidera el grupo el grupo 6, pero tiene a sus espaldas a Croacia y Ucrania. Desde que el italiano Fabio Capello fue nombrado técnico, muchos han asumido que los ingleses no sólo llegarán al mundial sino que son serios candidatos para salir victoriosos. Y de primera instancia Eslovenia puede que no luzca como un contendor de peso en la carrera al mundial 2010, pero están a sólo cinco puntos del líder del grupo tres, Eslovaquia (a quien se enfrentarán el 10 de octubre) y si bien ganar el grupo luce como una posibilidad remota, tienen buenas oportunidades de colarse en el repechaje.

Lo mejor de este partido fue ver a Inglaterra jugar al fútbol, de manera fluida, con propósito, estilo y cohesión. El mediocampo funcionó bastante bien, con Gerrard por izquierda, Shawn Wright-Phillips por derecha, Lampard y Barry en el centro. La combinación Heskey/Rooney lució bien. La capacidad de Gerrard de desarmar defensas contrarias con sus pases de precisión combinó acertadamente con la explosividad de Wright Phillips por derecha. Súmele las subidas de Glenn Johnson y Ashley Cole por las bandas y tiene un equipo de ataque interesante. Le falta velocidad en punta, pero el banco cuenta con Jermaine Defoe que puede ser una alternativa en ese aspecto, aunque yo insistiría en el regreso Michael Owen a la selección para suplir esa “deficiencia.”

Lo flojo del partido fue la defensa inglesa en los primeros quince minutos. Terry y Upson no se comunicaban, lucían muy lentos y Eslovenia, que se plantó al contraataque desde el inicio los apretó en más de una ocasión. Fue partido interesante hasta el minuto 21, cuando Wayne Rooney hizo un clavado en la mejor tradición de Cristiano Ronaldo y el árbitro les otorgó a los ingleses un penal inmerecido. De ahí en adelante, perdió todo sentido. Una pena. Me hubiera gustado ver esta selección de Capello afrontar un partido difícil e incomodo que les permitiera demostrar que en efecto, tienen lo que necesitan para ganar en Sudáfrica.

El Georgia/Italia no merece ser comentado. Muy fácil para la pálida escuadra azzurri. Así cualquier llega al mundial. Brillo muy poco y Kakha Kaladze se la puso muy, pero que muy fácil. Claro, Georgia es un equipo ya eliminado que a pesar de estar dos goles abajo, prefirió jugar a la contra. ¡Qué mal!

El España/Bélgica fue un juego engañoso. El resultado final, 5-0, no permite valorar concienzudamente los problemas que enfrentó la furia roja en el mediocampo ante las ausencias de Súper Andrés Iniesta y Senna. Baste decir que el primer gol fue el resultado de una genialidad del dúo de los David: Villa hizo de Xavi Hernández y Silva de… ¡David Villa! Bélgica, por su parte, fue sin ambición a enfrentar un equipo necesitado de levantar su moral luego de la decepcionante Copa Confederaciones. Esos cinco goles anóteselos a Bélgica más que a España, que desde muy temprano renunció al ataque y se defendió sin ganas. No veremos a la España real hasta que se enfrente en la última fecha del grupo 5 a Bosnia-Herzegovina.

Finalmente el plato fuerte del día: Argentina/Brasil. Y claro, el más decepcionante dado su resutado. Dunga le ha cambiado la cara a Brasil desde el triunfo en la Copa América del 2007. Este no es un equipo dedicado al jogo bonito; es un equipo práctico, cortado a la europea, que afronta los partidos con la fría precisión de un cirujano. Puede que Kaká sea el dueño de este equipo en el terreno. Pero es Dunga el cerebro detrás de la operación. Planifica muy bien como afrontar los partidos, hace los ajustes necesarios en el mediocampo, y sobre todo tiene plena confianza en su equipo. Dunga juega con los que están con él. Por eso no le hace falta grandes estrellas. Es la eficiencia lo que aquí cuenta y hace rato que Brasil lo viene demostrando.

En cambio, Argentina no ha podido recuperarse aún de aquella aplastante derrota frente a Brasil en Maracaibo. Desde entonces ha estado sumida en una crisis que ya le costó el puesto al Coco Basile. Diego Armando Maradona no ha podido levantarle el ánimo a la albiceleste además de haber cometido ya varias pifias como dirigente. No le encuentra la vuelta a este equipo, sin saber siquiera como armar la delantera. Su pelea con Juan Román Riquelme deja su esquema sin un organizador de categoría, aunque Argentina cuenta con una cantera de sobra para suplir esa ausencia. El problema mayor es que los gauchos insisten en un planteamiento táctico para el cual no cuentan con los jugadores indicados. Deberían plantearse a la contra y así aprovechar la velocidad de Messi, Agüero y Maxi Rodríguez en la salida. Controlar el balón aguanta al equipo, permitiendo que su rival le cierre los espacios.

De ahí deriva el resultado del sábado en la noche. Los de Dunga, siempre prácticos, aprovecharon las carencias defensivas de Argentina. Anotaron cuando tuvieron oportunidades y se defendieron del despelote argentino en ataque. El resultado dejó a Brasil con boleto a Sudáfrica y a los argentinos temerosos de quedarse en casa el próximo verano. Ahora los de Maradona se las tendrán que jugar a domicilio contra Paraguay, una de las gratas sorpresas de la eliminatoria sudamericana; de ganar, los paraguayos sacan pasaje a Sudáfrica. Me temo que se le pondrá peor el panorama a Argentina de cara a Sudáfrica a partir del próximo jueves. Cuente con ello.

sábado, 29 de agosto de 2009

ENTRE EL REINO DE LAS PULGAS, LOS ÁRBITROS HINCHAS, Y EL VEJESTORIO ROSSONERO

A continuación algunos comentarios de la jornada futbolera de este fin de semana. Bueno, por lo menos, hasta el sábado.

Apúntele la Súper Copa a Pep. Él, sólo él, es responsable del quinto título del Barcelona este año. Su equipo salió a jugar como acostumbra, con la novedad de Ibrahimoviç en la delantera y sin Súper Andrés Iniesta en el mediocampo. Si no pudo establecer su acostumbrado dominio del balón fue por las pésimas condiciones del campo (créame cuando le digo que la cancha de los Islanders nunca ha lucido tan mal), un inefectivo Keyta que nunca pudo asociarse con Xavi, y porque su contrincante, el Shakhtar Donetsk ucraniano, decidió jugar con diez hombres tras el balón. Se supone que Ibra ayudará a superar estas defensas herméticas, pero su falta de fútbol se evidenció desde el inicio. Éste nunca fue factor en el partido. No así la pulga Messi, que sin claridad siempre metió, presionó e intentó crear ante condiciones muy adversas. Cuando Pep comenzó a mover sus fichas, parecía que entregaba a la suerte el partido. Pedro por Ibra eliminaba la posibilidad del ataque aéreo; Bojan por Henry reducía aún más la estatura en la delantera. Busquets por Touré Yaya de cara al alargue no pintaba bien.

Pero lo que hizo Pep fue tirar una carnada; pronto Lucescu decidió adelantar las líneas de su equipo, preparando el terreno para que la velocidad de Messi, Bojan y Pedro crearan el caos en la portería del oponente. Una asistencia de ensueño le permitió a Pedro definir con categoría al palo izquierdo del portero Pyatov. Así Guardiola demostró una vez más ser un técnico inteligente, astuto; un verdadero zorro viejo que dirige a la misma altura con la que deslumbró en sus tiempos de jugador.

Un dato que no se debe obviar: al pitazo final el Barça contaba con 8 jugadores de la cantera. Messi, Bojan, Pedro, Busquets, Piqué, Puyol, Valdez, Xavi; todos formados en la cantera. ¿Qué equipo español puede contar con una plantilla con tantos jugadores formados en su propia cantera? Nadie.

Este fin de semana los hinchas volvieron a ponerse casacas de árbitro. En Old Trafford, el árbitro Dean decidió marcar un penal luego de que Wayne Rooney se lanzara en una pirueta que recordó los mejores tiempos de Cristiano Ronaldo con la roja del Man U. La pifia arbitral probó ser decisiva, pues le dio un segundo aire a un equipo que lucía mal en el campo, y le inyectó miedo a una escuadra sumamente confiada. El gol en contra de Diaby fue producto de un Manchester que vio en el árbitro un aliado más, dándole la confianza que hasta ese momento apenas exhibía. Una pena, el Arsenal de Arsene Wenger lució superior aún ante la ausencia del divino Cesc Fábregas. Van Persie cada día luce mejor, y Arshavin de a poco comienza a reclamar su lugar en un mediocampo de lujo. Pero el verdadero protagonista fue Dean: marcó un penal inexistente, pito en innumerables ocasiones contra el Arsenal y poco a poco le restó posibilidades a los londinenses. Más que una pena, una vergüenza.

Igual ocurrió en el Santiago Bernabeu. La mega producción de Florentino Pérez demostró ser más parecida a la edición del año pasado que a los galácticos de principios de este siglo. Retuvo el balón casi todo el partido, más no supo que hacer con él. Cristiano Ronaldo se contagió de Raúl y deambuló por el campo sin saber a ciertas donde colocarse. Kaká corrió y metió; pero al final nunca supo ni a quién darle la bola ni quehacer con ella. Benzema le robó el show a Raúl: corrió por la cancha como un espectador de lujo, a penas entrando en juego. Raúl hizo lo que siempre hace: anotó de rebote y luego se inventó un penal que, por cierto, el línea, el referí y la hinchada creyeron cierto.

Interesante el momento en que se produjo el penal: el Deportivo La Coruña recién le empataba al equipo de más de 200 millones de euros. De a poco se podía apreciar que toda la posesión del balón hacía lucir, en realidad, muy mal a este Real Madrid. Ya se siente la presencia de Cristiano Ronaldo en el Madrid, pues la pirueta de Raúl, al igual que la de Rooney en Manchester, recuerda los piscinazos que siempre han caracterizado al jugador luso. El referí, quizá presionado por la hinchada local, quizá por Florentino, o quizá porque simplemente vestía de blanco debajo de su sotana arbitral, no dudo en pitar la pena máxima para sorpresa del portero protagonista de la jugada. Pero el pobre Aranzubia poco entendió que después de 200 millones de Euros, cualquier cosa que remotamente parezca un penal siempre irá a favor del Madrid. La liga lleva haciéndolo con Raúl hace ya mucho tiempo. La única razón por la cual todavía juega.

Pero hay que darle crédito al técnico del Depor, Miguel Ángel Lotina, por haber puesto sobre la mesa las verdaderas debilidades del Floren team. Con la bola en los pies y frente a un equipo compacto, el Madrid carece de la creatividad necesaria para poder resolver el acertijo. Cristiano Ronaldo necesita espacio, al igual que Benzema; Raúl un transplante de piernas y pulmones; Kaká a quien pasarle la bola. De igual forma, los gallegos mostraron que en la contra el Madrid no sabe qué hacer. Albiol no es Hierro, y Garay es un jugador más. El juego ofensivo de Pellegrini supone que ninguno de los dos laterales defenderán a nadie (y claro, ninguno de los dos se luce precisamente por ello), dejando sólo a tres para defenderse de la contra. Lars Diarra, si ese que marcó el tercero, ya demostró la pasada temporada que es un jugador por encima del promedio, pero muy por debajo de Mascherano o Touré Yaya (sólo por mencionar dos estrellas de esa posición). De ahí que el segundo del Depor, a manos de Valerón, expusiera lo que ya se sabe: que el Madrid retiene el balón porque no tiene con qué defenderse. Y esto aplica con o sin Pepe. La suerte del Madrid pasa por cuántos goles anotará y no por cuántos le anotarán. Mientras el balance sea positivo, bien. Pero cuando el balance sea negativo… la cabeza de Pellegrini rodará, se empezará a hablar mal de los jugadores que alaban, y a Raúl lo continuarán bancando. ¡Cosas merengues que muy pocos entienden!

Al otro lado de los Pirineos se llevó a cabo el primer gran clásico de la temporada: AC vs. Inter. Los presentes campeones contra una escuadra rossonera llena de ilusiones. El balance final (goleada del Inter) permite pasar revista de lo que seguro será la suerte de los dos en el Calcio.

Mourinho no se quedó con los brazos cruzados luego del decepcionante empate frente al Bari en el debut liguero. El jueves echó mano del despreciado Wesley Sneijder, quien de seguro abandonó la disciplina merengue con muchas ganas de probarle al mundo su enorme valor. Reacomodó su mediocampo, dejando fuera a Patrick Vieira (los años comienzan a pasarle factura), colocando a Stankovic al lado de Thiago Motta. Ciertamente fue Sneijder el que marcó las mayores diferencias, obligando al envejecido mediocampo rossonero a salir de su zona de confort y confrontar un jugador con regate. De ahí la expulsión de Rino Gattuso, la lluvia de goles, y muchas otras como el golazo de Stankovic y las peripecias de Diego Milito en la delantera.

Es una pena, pero me sospecho que las miserias que le esperan al AC pasan por su técnico novato. Leonardo, aquel que le rompió la quijada a Tabaré Ramos en el mundial del 94, fue un jugador fogoso pero con pocos controles. El no haber sustituido a Gattuso cuando debió hacerlo le costó la expulsión. Marco Borriello estaba tan asustado con Lucio y Walter Samuel que prefirió la comodidad de verlos jugar antes de meter. (Y en esa línea, ¿dónde estaba el Pipo Inzaghi?). A Ronaldinho nadie le hizo caso. Sendo problema cuando dependes de un Pirlo que de arrancada no puede correr de lado a lado, un Gattuso que no le queda mucho, un Alejandro Nesta que ni patadas puede dar ya, y un Zambrotta que debería estar viendo los partidos al lado de su pana Paolo Maldini.

Pero esto apenas comienza…

domingo, 23 de agosto de 2009

SE REIVINDICA EL FÚTBOL Y LA MISERIA DE ALGUNOS GRANDES

Quizá la mejor sensación en lo que se refiere al fútbol lo dejaron los equipos modestos en Alemania e Italia este fin de semana. El FSV Mainz 05, equipo recién ascendido a la Bundesliga 1, madrugó al Bayern de Munich, el gigante de la liga teutona. En Italia el AS Bari, ausente de la Serie A del Calcio italiano por los pasados ocho años, sacó un punto en su visita al Giuseppe Meazza ante el vigente campeón italiano, el Internazionale de Milán, en la primera fecha de esa liga. Ambas hazañas tuvieron como denominador común el oficio y el juego en conjunto.

El fútbol europeo, que apenas comienza en estos días, lleva mucho tiempo marcando titulares a base de cifras astronómicas manejadas en los fichajes veraniegos. La propia idea del conjunto queda a un lado cuando se habla de los millones que se pagaron por Ibrahimovic, Kaká y Cristiano Ronaldo, entre otros. Sin embargo, en el ajuste de cuentas, sólo aquellos equipos que cultivan la idea del juego de conjunto entre sus plantillas llegan triunfantes al final. Barcelona fue un gran ejemplo la temporada pasada, dominando Liga, Copa y Champions. Fueron precedidos por el Man U del 2006-7, el Liverpool y el Milán que se las vieron en dos ocasiones en el campeonato europeo en años recientes. Hasta los galácticos de Florentino cultivaron esa filosofía en su momento, de la mano del maestro Zidane. Ese “juego colectivo” pasa por mediocampos productivos que lo mismo defienden que imponen ritmo a la hora de atacar. También habla de atacantes con oficio defensivo, porteros de primera categoría que organizan defensas y un planteamiento táctico claro y preciso.

No por que hayan caído derrotados por equipos recién ascendidos podemos llegar a la conclusión de que tanto el Bayern como el Inter carecen de juego en conjunto. Pero si puede observarse problemas en áreas claves. Bayern no se recupera aún de la salida de Lucio; su defensa estuvo terrible. Su ataque carece de consistencia y Van Gaal deberá encontrar rápidamente una dupla de ataque que realmente se encuentre con un mediocampo de lujo. Pero también le hace falta al Bayern pausa en su juego, lo cual no es precisamente una virtud de sus mediocampistas. Si a eso se le añade que a la hora de atacar los relevos defensivos no quedaron claros, podemos imaginar que los de Munich les falta mucho camino por recorrer a la hora de imponer su juego.

En el caso del Inter el frustrante empate pasa más por las decisiones de su técnico y por ausencias claves en el medio. Ante un equipo sumamente organizado, Mourinho optó por presionarlo al ataque con muchos jugadores. Por ello sustituyó a Ali Muntari por Mario Balotelli en la primera parte, y en la segunda Ricardo Quaresma entró por Patrick Vieira. Estas dos sustituciones desarmaron el mediocampo defensivo del Inter, movimiento que probó ser decisivo en el desenlace. El Bari, que hasta ese momento había confrontado problemas para armar su ataque se encontró con medios comprometidos al ataque. Si a ello se le suma una defensa dudosa, la tarjeta amarilla y eventual sustitución de Marco Materazzi, se puede apreciar que “the special one” subestimó a su rival.

Ya en la primera parte, el hondureño Edgar Reyes Álvarez había explotado con facilidad la banda izquierda de la defensa interista, y su defensa se había acomodado muy bien a la presencia del explosivo Balotelli. Pero al ver el campo abierto, el Bari lo aprovechó al máximo. Lejos de los dudosos meritos del penal a Diego Milito, las subidas del argentino Emmanuel Rivas, la entrada de Antonio Langella y el fútbol de Vitali Kutuzov, poco a poco, pusieron contra las cuerdas a la defensa milanista a fuerza de contragolpe. Nunca se olvidó el Bari de defender y presionar al Inter en su salida y, especialmente en el mediocampo. El gol del empate es una de esas situaciones donde puede apreciarse un equipo aceitado, con el énfasis en el juego colectivo, sin individualidades que interrumpan el flujo de juego.

No espere ni al Mainz ni al Bari en la lucha por el título el próximo mayo. La frescura de su juego y su propuesta usualmente desaparece en la medida que el desgaste afecta a escuadras reducidas. Ahí se marcan las diferencias con los llamados “grandes de Europa.” Pero, por favor, disfrútelo ahora. Vale la pena.

Del otro lado, es necesario comentar la pírrica victoria de la Juventus de Turín y el empate logrado por el Boca Juniors argentino, ambos en la jornada inaugural de sus respectivos campeonatos.

Primero la Juve, la de mi amigo Marco Trevisani. Lo que comenzó como un torrente de fútbol, característico del calcio, terminó como un ejercicio fútil. La nueva Juve, esa misma que Lippi puso como favorita para ganar el Scudetto, se vio mal en todas las líneas. En la delantera, Amauri y Aquilani apenas se comunicaron; Diego nunca encontró un socio en el mediocampo de ataque; Poulsen dedicó demasiado tiempo a pegarle a los contrarios y argumentar con el árbitro. Cannavaro fue un desastre atrás, por no mencionar los “centros” a la grada del lateral izquierdo Paolo De Ceglie. Grygera y Chiellini sacaron la cara por la Vecchia Signora, repartiendo una buena dosis de patadas en el proceso. El partido lució peleado, pero más por las inconsistencias de la Juve que por la amenaza que representó el Chievo Verona, equipo por momento desordenado pero con jugadores de calibre como Yepes, Pellisier, Luciano y Marcolini. Dejaron los de Turín la impresión de echar de menos a Del Piero, y eso no es bueno. Mejor pensar que el regreso de David Trezeguet y Mauro Camoranesi logrará cambiar esta mala impresión.

Boca por su parte comenzó muy mal su partido inaugural en la Bombonera, mostró al arranque de la segunda parte destellos de genialidad y luego sufrió el efecto del calendario sobre los llamados “históricos.” Tal como se advirtiera en un pasado, la zona defensiva izquierda de Boca es una autopista que invita a surcar por ella y crear peligro en la portería Xeneize. El paraguayo Claudio Morel no está a la altura del reto hace rato y es una debilidad enorme que muestra Boca por ese sector, en especial cuando Federico Insúa se lanza al ataque. Así se produjeron los dos goles en la primera mitad. Por lo demás, ni el chileno Gary Medel ni Nico Gaitán lograron hilvanar el juego boquense en el mediocampo durante esa primera mitad. Hay que darle crédito al técnico, que introdujo a Ariel Rosada para reforzar la zona media (y así juntarlo a un desgastado Battaglia) y sustituyó a Medel con un inspirado Guillermo Marino, autor de los dos goles de Boca. La movida de Rosada reforzó la zona izquierda y detuvo significativamente los avances de un equipo desordenado y de muy poco fútbol como Argentinos Juniors.

Sin embargo, la energía que le inyectó a Boca los goles de Marino poco a poco se disipó cuando el cansancio le pasó factura a los históricos (y otros más jovencitos también). Boca se quedó sin ideas en las postrimerías del partido porque ya ni Palermo, Battaglia e Ibarra podían correr, mucho menos apretar. Esto es sólo una pequeña muestra de lo que le espera a Boca en el Apertura argentino.

jueves, 23 de julio de 2009

LA LÓGICA TRAS LA SALIDA DE SAMI ETO’O

Mientras directivos merengues se quejan del atolladero creado por su política de fichajes veraniegos, sigilosamente el Barcelona, el eterno rival, se ha reforzado extraordinariamente de cara al próximo campeonato. A costa de uno de los mejores delanteros del mundo, los blaugrana se han hecho de los servicios de… ¡otro gran delantero! Pero, ¿cuáles la lógica de cambiar a Eto’o por Ibrahimovic? ¿Vale la pena? ¿Por qué Pep Guardiola piensa que es una buena movida? Veamos.

El Barça, campeón indiscutible de España y Europa la pasada temporada, afronta el gran reto de seis trofeos en la venidera campaña. No es poca cosa. Para ello necesita una plantilla ampliada, de gran nivel que le permita afrontar estos retos. Pero de igual forma, el técnico ha decidido mejorar el Fútbol Club Barcelona. Y uno se puede preguntar: ¿mejorar? ¿qué demonios van a mejorar? Bueno, puede que el Barça haya sido el mejor club de fútbol del mundo la pasada temporada, pero ello no les hace perfectos.

Para comenzar, los chicos de Guardiola siempre mostraron debilidad en el asunto de la estatura. Sufrieron por aire en defensa, pero más aún en ataque. La aparición y consolidación de Piqué como defensor les dio un respiro en este departamento, pero en aquellas ocasiones donde el oponente se encerró en su propia valla la falta de altura probó ser determinante. Chelsea prácticamente eliminó al Barça en las semifinales de la Champions; sólo la astucia de Iniesta junto a la falta de ambición de los londinenses le aseguró un pasaje a la final al equipo catalán.

Ibrahimovic puede ser la solución a estas penurias. A pesar de que sólo tres de sus 25 goles anotados en la Serie A (jugando para el Internazzionale) fueran de cabeza, su estatura (6’2”) le ofrece una alternativa de peso a Guardiola en el ataque. Jugando en el Inter para Mourinho, Ibrahimovic demostró tener tremenda habilidad en espacios reducidos; la mayoría de sus goles se produjeron de esa manera. (No en balde el Madrid le deseaba, pues salvo la estatura su estilo es similar al de aquel Raúl de antaño). Además, fiel al estilo de Mourinho, Zlatan debió demostrar velocidad, fuerza y destrezas jugando a la contra. Todo esto debe ser un plus para el Barça.

¿Extrañarán a Eto’o en el Camp Nou? De seguro. El fichaje de Eto’o por Laporta en los días de Rijkaard significó el renacer de los catalanes no sólo en España, sino también en Europa. Sami sigue siendo uno de los mejores delanteros del mundo. Basta recordar el extraordinario pique a Vidic en la final de la Champions. Pero para Pep el equipo está por encima de todo. A modo de asegurar la competitividad del Barcelona la próxima temporada, éste debía solucionar el problema de estatura en la delantera. Ibrahimovic es una respuesta más que adecuada a este dilema.

Al final, el sueco hace del Barça favorito para revalidar en Liga por mucho. El Madrid sigue sin solucionar sus graves problemas en mediocampo y defensa; podrá contar con una delantera de lujo, pero al final quien anote más gana. (De eso los merengues tuvieron de sobra la pasada campaña.) Ahora bien, si Laporta lograse cerrar el fichaje de Javier Mascherano, entonces el Barça sería no sólo el favorito en la Liga, sino en todas las competiciones que enfrente la próxima temporada.

martes, 14 de julio de 2009

DISCULPEN, PERO…

Si seguimos con el Madrid es porque, en cierta manera, se lo merece. Muchos le advirtieron que romper el mercado de la manera en que lo hicieron traería consecuencias. Y es que los más de $200 millones que pagaron los merengues por dos jugadores marcó en definitiva la forma en que el mercado veraniego se desarrollaría: lento, en la medida que TODOS los equipos esperaban por las movidas del Madrid. El caso Villa es paradigmático en este sentido: un jugador de, a lo sumo, 30 millones de euros, repentinamente cotizó cincuenta. Bastó el supuesto interés del Madrid, lo “inevitable” de su fichaje, como reportara Marca en su día. Ahora Barça, Chelsea, Man U o Liverpool dependen de la cotización que el Valencia hiciera a propósito de la billetera de Florentino, al igual que la suerte y futuro del jugador.

Claro, ninguno de estos equipos puede ni debe preocuparse demasiado. Liverpool, de un lado, sabe que la venta de Cristiano Ronaldo y la salida de Carlos Tévez han debilitado considerablemente al Manchester. Los cuatro puntos que les separaron en la clasificación al final de la temporada pasada hablan de la calidad de la escuadra roja. No le hace falta reforzarse demasiado al Liverpool. Eso si: debe retener a toda costa sus piezas claves como Fernando Torres, Javier Mascherano, Benayoun, etc. El Manchester sabe que necesita reemplazar a Cristiano Ronaldo, pero es mejor preocuparse por un jugador que por una escuadra completa (como es el caso del Madrid). Y conociendo a Ferguson, algo debe estar por cocinarse. Por su parte, Chelsea va por buen camino en la medida en que reemplaza a los viejos y se nutre de talento juvenil. Ojo sin embargo: no deben ni pueden deshacerse de John Terry, el mejor defensaor inglés de los últimos cinco años.

Con referencia al Barça, no debe olvidarse la gestión de Guardiola en la dirigencia. En la final frente a los diablos rojos el Pep debió reinventarse tanto la defensa como el mediocampo: Touré jugó de central y no de mediocampista de contención; Puyol debió sustituir a Avidal, Silvinho entró por Dani Alves, Sergi Busquets debió sustituir a Touré, etc. A lo que voy es a lo siguiente: Guardiola demostró saber manejar su equipo, y ni siquiera las ausencias críticas de Avidal y Alves fueron suficiente para detener la máquina blaugrana. ¿Necesita fichar tanto el Barça como el Madrid? No. ¿Necesita fichar a una figura de renombre? No. En todo caso, los catalanes deben reforzar el banquillo de suplentes… ¡equipo demás tienen!

Lo que nos devuelve al Madrid. Lo advertíamos con anterioridad: a diferencia del primer turno al bate de Florentino, ahora necesita construir un equipo desde cero. Kaká y Cristiano Ronaldo no son suficientes, pues todavía faltos tapar el enorme boquete en la defensa. ¿El problema? Que ahora el Madrid debe afrontar los precios fijados… ¡por ellos mismos! 100 millones por Ribery, 50 millones por Villa, 20 D’Agostino, 37 por Xabi Alonso (a quien, por cierto el Liverpool debería dejar ir, pues con Mascherano tiene más que cubierta la posición), otros millones más por Maicon. Se queja el Madrid; todos quieren sacarle renta al equipo.

El Madrid rompió el mercado de verano en junio. En julio, parece que el mercado quiere romper al Madrid… veremos.

sábado, 11 de julio de 2009

¡AY BOCA!

Puede que a muchos fanáticos del Boca Juniors les disguste una comparación con el Real Madrid, pero lo cierto es que últimamente los Xeneizes se comportan como el que en otrora fuese el equipo del generalísimo Franco. Luego de una pésima temporada, las soluciones que Boca se plantea son cada vez más ilógicas y apuntan a una continuación en la recesión de fútbol que el equipo exhibe desde principios de años.

¿El mayor problema de Boca? Su insistencia en retener jugadores que si bien le dieron gloria al club en su momento, hoy día no están a la altura del reto. Duele reconocer que el “Negro” Ibarra, Sebastián Battaglia y el “Pato” Abbondanzieri ya no rinden lo que deben; duele porque entre ellos hay demasiadas alegrías, títulos y, sobre todo, fútbol de la más alta calidad. Las subidas, centros y tiros al arco del Negro jamás serán olvidados. El fino juego de Battaglia en el mediocampo lo coloca como el mejor mediocampista de su generación. Quizá el Pato no sea el mejor de los porteros argentinos de los últimos diez años, pero sus salidas lo ubican como uno de los mejores en ese departamento. Pero esas glorias ya conforman parte del folclore de Boca de los pasados diez años.

El recién concluido torneo argentino demostró, más allá de duda razonable, que los tres están demasiado lejos del nivel que los llevó a la gloria. A Abbondanzieri sus brillantes salidas ya no lo acompañan como antes, dejando al descubierto sus deficiencias debajo de los tres palos. Ibarra resultó ser más una debilidad defensiva que un arma letal al ataque. Cuente cuántos goles le hicieron a Boca por el lado izquierdo de su defensa. Quizá a Battaglia le quede lo suficiente para ser un reemplazo de lujo, pero ya no está para jugar noventa minutos en el fútbol argentino.

Pero Ibarra, Abbondanzieri y Battaglia no es lo único que está mal en Boca. La falta de rendimiento pasa por dos vacas sagradas del club: los intocables Martín Palermo y Juan Román Riquelme. Y no crean que duele reconocerlo, pues ambos (junto a Ibarra) pertenecen al mítico onceno que montó Carlos Bianchi en su primer turno como técnico y que ganó tres títulos en Argentina, dos Copas Libertadores y una Copa Intercontinental (nada más y nada menos que frente al mítico Real Madrid). Román quizá sea uno de los mejores enganches que ha visto el fútbol mundial en los últimos 15 años; de gran toque, con capacidad de colocar la pelota donde quiera (inclusive en los tiros libres), fino controlador de los tiempos de juego, con una visión de campo envidiable y, sobre todo, goleador. Palermo gozó a su lado. Los centros llovieron y el mejor cabeceador del fútbol argentino de los últimos años anotó a su antojo.

Pero los tiempos han cambiado. El enorme talento de Román siempre se encontró de frente con su bipolaridad anímica; cortando oportunidades donde brillar y siempre deseoso de resguardarse en la Bombonera. De hecho, me sospecho que cuando se escriba el libro definitivo de Román todos concordarán sobre su enorme talento, pero poco se hablará de sus logros (más allá de Boca). Palermo es harina de otro costado. Si bien su paso por Europa no fue brillante, su carrera en Argentina es quizá una de las mejores historias de la presente década. No sólo regresó, sino que lo hizo para triunfar. Y siempre en grande. Demás está decir que le queda, pero no para jugar dos torneos (el argentino y la Sudamericana); 180 minutos a la semana se me antojan demasiado para Palermo. A diferencia de Riquelme, me parece que todavía el “Loco” puede hacer la diferencia viniendo desde el banco; pero Viatri debería ser el titular.

Y hablando de Viatri, lo peor de Boca ahora mismo es que mientras retienen a quienes ellos llaman “referentes” (Martín, Román, Ibarra, Abbondanzieri y Battaglia) le abren las puertas para que busquen nuevos clubes al nuevo talento que ha demostrado estar a la altura del reto. Lucas Viatri, Nico Gaitán y Álvaro González andan buscando club. Riquelme se queda, llega Insúa. Mientras, Christian Chávez languidece en el banco junto a Benavidez. Al frente Palermo continuará como referente, Palacio (al fin) se marchará, aunque por una cuarta parte de lo que ofrecieron el pasado año. Mientras, Mouche y Noir se pelearán llenar el hueco. ¿Y si Martín se lesiona?

Es hora de darles la oportunidad a los chicos. Con los viejos no llegamos a ninguna parte. De muestra, tenemos el pasado torneo y la vergonzosa eliminación de la Libertadores.

miércoles, 8 de julio de 2009

A MIS AMIGOS LOS MADRIDISTAS…

Puede que la ilusión se apoderara de cuanto fanático madridista exista en el planeta luego de que Florentino regresará y se embolsicara, en a penas dos semanas, a Kaká y Cristiano Ronaldo por 200 millones de euros. La ilusión debió continuar creciendo, al oír nombres tan gallardos como Ribery, Benzema, Xabi Alonso, Mascherano, David Villa, etc. (Claro, la inmensa mayoría de los fanáticos del Madrid no tienen la menor idea de quiénes son los dos primeros, y no saben a qué juegan o que posición ocupan los demás; pero eso es harina de otro costal). Pero la dura y triste realidad del Madrid, a pesar de los flamantes fichajes continuó siendo la misma: mucha pólvora en punta (suponiendo que Raúl se quede en el banco), pobre defensa, mediocampo inexistente.

Todo esto cambia con la posibilidad de fichar a Daniele de Rossi, el mediocampista de contención de la Roma y la selección italiana. He aquí un jugador fino, aunque a veces temperamental, capaz de imponer ritmo, perfilar el ataque, y encarar al contrincante de frente, nunca por los lados y mucho menos por atrás. Cierto, de Rossi tiene problemas temperamentales. Pero con Cristiano Ronaldo el Madrid necesitará alguien con autoridad que imponga orden en el campo, pausa, raciocinio, y sentido común. Daniele puede hacer todo eso y mucho más.

Basta con mirar la Roma los últimos dos años. Con Luciano Spalletti de director técnico, la Roma abandonó el esquema defensivo del “catenaccio” y planteó un juego mucho más ofensivo. Este tipo de esquema funciona siempre y cuando se cumpla con dos requisitos imprescindibles: buen manejo de balón en el mediocampo y una contención efectiva en el mismo sector. Ciertamente de Rossi ha sido una pieza instrumental al poder cumplir precisamente con estas dos tareas. Los resultados lo dicen todo: en la temporada 2007-08 la Roma terminó segunda, tras el Inter, mientras en Champions eliminó de forma apabullante al Real Madrid en octavos de final, cayendo en cuartos frente al virtual campeón Manchester United. Quizá este año no le haya ido tan bien en la liga (sextos), pero en la Champions cayeron por la muy mínima (en penales) frente al Arsenal en octavos de final. Daniele jugó un total de 59 partidos como titular la temporada pasada, marcando seis goles y asistiendo en otros nueve. Además de jugar para la Roma, es una pieza clave de la selección. Ciertamente, el chico de apenas 26 años es oro.

Pero no se duerman, pues todo jugador tiene tanto fortalezas como debilidades. La primera es un asunto de temperamento: casi todos recuerdan el cabezazo de Zidane a Materazzi en la final del pasado mundial, pero de Rossi le rompió la nariz a Brian McBride en el juego de Estados Unidos vs. Italia. Mal momento para de Rossi. Si se miran las estadísticas de la temporada pasada, de Rossi recibió un total de 14 tarjetas amarillas y dos rojas. Ciertamente su temperamento ha mejorado. Pero en los juegos que recibió amarilla, su equipo sólo ganó 4, perdiendo tres veces, empatando otras cinco. De aquí se deduce que de Rossi es un jugador importante: sus ausencias limitaron las posibilidades de su equipo. No deja ser algo preocupante (en especial si se toma en cuenta que la defensa del Madrid se compone, básicamente, de jugadores rompe piernas hasta la fecha) y que tendrá que atender el jugador.

En última instancia me parece una de las mejores movidas de Florentino hasta la fecha (al igual que conservar a Higuaín). No es tan bueno como Mascherano (en realidad, no hay muchos que lo sean), pero si mejor que Xabi Alonso. Pero todavía falta mejorar la defensa, en especial los laterales), buscarle un compañero de categoría a de Rossi, y dos buenos volantes para cuando Cristiano y Sergio Ramos se desmanden, haya alguien atrás que ayude a defender. Claro, si Mascherano recalara en el Barça todo esto sería académico…

jueves, 25 de junio de 2009

Florenteam

Lo del Real Madrid da pena. De un lado, se reconoce que lo que hay no da para darle pelea al Barça. La evidencia sobra: dos delanteros, dos defensas. Del otro, se apuesta a que toditos, metidos en una licuadora, hacen un equipo de la mano del chileno Pellegrini. Mal comienzo, malos augurios.

Florentino Pérez tiene la fama de haber creado al “mejor Madrid” de todos los tiempos. Buscó estrellas (o “galácticos” como se les conocía en aquella época) se los entregó al técnico para que luego “ocurriera algo.” Así llegó Figo, Ronaldo, Zidane y Beckham. Lo que olvidan los fanáticos del Madrid es que aquel equipo del que tomó las riendas Florentino estaba casi formado. Le hacía falta la diferencia, que en principio fue Figo. Raúl, Roberto Carlos, Michel Salgado, Hierro, Iván Helguera, Casillas, Morientes y compañía eran un equipo que necesitaban de un jugador desequilibrador que fuera la diferencia ante los blau grana de Van Gaal. Primero Figo, luego Ronaldo y después Zidane. Todos funcionaron bajo el esquema táctico que implementó el Madrid porque contaban con una defensa confiable, un medio de contención de cuatro estrellas en Makelele y un mediocampo completamente funcional de la mano del gran Zidane.

El problema empezó cuando, de un lado, se trajeron a Beckham, sin que hubiese un lugar adecuado donde colocarle (jugaba en la misma banda que Figo) y, del otro, dejaran escapar a Makelele, quien al ver lo que se avecinaba (un ataque permanente de siete jugadores, con solo tres para defender) prefirió jugárselas con Mourinho y su súper Chelsea. Con su política de fichajes, Florentino prefirió obviar el buen funcionamiento de un equipo a favor de “vender camisetas”. Si bien Michael Owen estaba a la altura del reto, un Raúl que comenzaba a dar muestras de agotamiento futbolístico nunca lo dejó entrar en ritmo. Y de Cassano ni hablar. Fue el comienzo de la debacle que aún se vive en el Madrid.

También ahí está el completo abandono por parte de los directivos del Madrid de la cantera. ¿Recuerda alguien algún canterano que la haya roto en los últimos años en el equipo grande? Si la memoria les falla, Casillas fue el último y eso fue hace ocho años. Cierto, ha habido Pavones, Raúl Bravos, Soldados y uno que otro más que ha intentado romperla con la camisa blanca, pero su posición siempre se le regala a alguno otro que haya venido de lejos o de otro equipo de la liga. Tampoco que estos estuvieran a la altura del reto. De los tres mencionados no hay mucho que hablar, salvo que en su momento Pavón fue famoso por aquel disparatado dictamen de Florentino de los “Zidanes y Panoves.” El problema aquí fue que mientras se reclutaban galácticos por el mundo con fecha de caducidad predeterminada, la cantera comenzaba a desolarse, con chicos que preferían buscar suerte en otro equipo antes que con los del Bernabeu.

Hoy Florentino pretende armar un equipo. La gran diferencia con su primera gestión: acá, salvo el pipita Higuaín y Casillas no hay equipo. Necesita diez jugadores, aunque las gestiones realizadas hasta el momento demuestran que no cuenta con el mejor jugador del Madrid la pasada temporada, Higuaín. Cristiano Ronaldo por la izquierda, Kaká por la derecha (asumimos que Raúl por el medio, lo que hace de este tridente de ataque un dúo en realidad: Raúl no está ni a la altura de estos dos ni tiene la velocidad para correr con ellos). Albiol junto a Pepe en la defensa, Arbeola por la banda izquierda. Todavía faltan: dos medios por las bandas; ni soñar que Gago, Guti o Sneijder están a la altura del reto, y con Arjen es seguro que pasará 19 juegos en la enfermería. Le falta delanteros: nadie sabe cómo regresará van Nistelrooy, y Huntelaar está listo para regresar a Holanda y seguir aprendiendo por los próximos 20 años. Raúl, como ya dijimos, no está ni para jugar de defensor; su tren ya pasó y necesita aceptar su rol en la banco permanentemente. Necesita recambio para las estrellas que recluta; nadie, salvo Higuaín, está a la altura de Cristiano Ronaldo (ni siquiera en el departamento de las malacrianzas). En el caso de Kaká la cosa es más complicada; nadie en el fútbol ahora mismo tiene la inteligencia de ese. Pero sobre todo, EL MADRID NECESITA A ALGUIEN EN LA CONTENCIÓN. Diarrá no lo hizo mal el año pasado, pero cuando le tocó jugar frente a personajes de categoría, como Xabi Alonso o el dúo Xavi/Iniesta, el puesto le quedó demasiado grande. Entre esos dos el Madrid acumuló 10 goles en contra, y a penas pudo anotar en dos ocasiones. Eso habla de más de este fulano.

De este modo, sólo puede decirse del Florenteam una cosa hasta ahora: falta por remar para poder completar una plantilla decente. Ahora bien, que estos puedan funcionar como un equipo… es otra cosa. Basta con imaginarse a Raúl, tratando de jugar al lado de Cristiano Ronaldo, que nunca lo esperará y preferirá tirar a gol a pesar de tener 11 jugadores de frente, o a Kaká esperando un pase de Cristiano Ronaldo… (¡nada más pensarlo, me da mucha, pero mucha risa!)

miércoles, 24 de junio de 2009

¿Por qué España perdió?

Sorpresa, sorpresa, sorpresa… En una línea: España perdió por todo lo que dije ayer. Estados Unidos utilizó la única estrategia posible frente a la Furia Roja: ocho hombres detrás de la bola, velocidad, altura y contragolpe. Y esto apunta a las debilidades y flaquezas con que cuenta la selección Española, que no son pocas, pero que sí deben ser abordadas previo al Mundial, pues tras esta derrota CUALQUIER QUE JUEGUE CONTRA ESPANA EN EL MUNDIAL HARÁ LO MISMO QUE LOS GRINGOS.

¿Cuáles son esas debilidades?

  1. Altura-Ya lo dijimos: España carece de hombres grandes en el ataque, y cuando alguien le planta ocho jugadores frente a portería sencillamente carece de armas para combatir esta estrategia. Ya decíamos que esta selección se parece demasiado al Barça. Vicente, si sigue frente a la selección después de esta humillante derrota, deberá buscar alternativas a esta situación.
  2. Sergio Ramos-Puyol y Piqué son imbatibles. Capdevila aceptable… Pero Sergio Ramos es un GRAN COLADERO por derecha. Observe los dos goles de Estados Unidos y entenderá. El chico no está a la altura de la selección. Podrá ser excelente en ataque, pero en defensa es un desastre. Vicente debe encontrar una alternativa aceptable para esa banda… y si no, que utilice a Puyol por ahí y combine a Albiol y Piqué (esperando siempre que al nuevo madridista no se le peguen las malas costumbres de Pepe y se dedique a romper piernas antes de defender).
  3. Vicente del Bosque- fue muy pobre lo de Vicente en este juego. Perdiendo 1-0, debió sacar a Ramos al momento en que los gringos renunciaron al ataque y utilizar a Mata por la banda. En cambio, dejó a Ramos (que con gracia pueril prácticamente le pasó la bola a Dempsey para el segundo de los gringos), sacó a Fábregas e introdujo a Carzola, que lució tan perdido como Borat en Nueva York. Sacar a uno de los mejores mediocampistas del mundo por un volante desorientado, simplemente, no tiene perdón. Mata eventualmente entró, pero ya muy tarde y en sustitución de otro volante, Riera (que, casualmente, tiene altura y podía haberse sumado al ataque como delantero). Mal, muy mal lo de Vicente.

A ver que resuelven en España luego de esta humillación… Y espero que lo que sea no incluya a Raúl, porque entonces el mundial se resuelve en tres jueguitos, un gol y el pasaje de vuelta a Madrid…

martes, 23 de junio de 2009

¿Vale la pena?

¿Vale la pena predecir quiénes ganarán las semifinales de la Confederaciones? De un lado, España continúa su espectacular racha de victorias, invicta hace ya 35 justas. Del otro, una Brasil revivida gracias a la inteligencia emocional de Dunga.

Claro, el problema lo tienen los rivales. Primer queda Estados Unidos, quien ha decepcionado grandemente en este torneo. Podrán haber clasificado a semis, pero lo hicieron a costa de un equipo sin recambio. No todo está perdido, sin embargo. Bradley tiene la oportunidad de probar que el título de seleccionador nacional gringo no le queda grande. Y la mejor forma de hacerlo es repetir lo que Irak le hizo a España: cerrarse en su propia valla, esperar a que los españoles se desesperen para entonces aprovechar la velocidad de Landon Donovan y la altura de Jozy Altidore y sorprender a Puyol, Piqué, Casillas y compañía. Si, lo sé: es fácil ponerlo en papel; difícil lograrlo en cancha. Sin embargo, los EEUU tienen altura en la defensa y eso es un problema para la tropa de Vicente del Bosque en ataque. Todo dependerá de qué estrategia escoja Bradley… pero si fuera apostar, me inclinaría por un 3-0 a favor de los españoles. No creo que Bradley esté a la altura de este reto y creerá, desde el arranque, que su equipo le puede jugar de tu a tu a la Furia Roja.

Brasil la tiene mucho más fácil. Me gusta Bernard Parker y Steven Pienaar, pero el resto del onceno sudafricano no pasa del montón. No impresionó ni en la defensa ni en la ofensiva, y su mediocampo fue prácticamente inexistente. Cuando te enfrentas a la inspiración del dúo Kaká-Robinho, la sabiduría de Gilberto Silva en el medio, y un Juan siempre pendiente de las burradas de Lucio, está difícil. Agréguele Julio Cesar a la fórmula y ya tenemos una idea de cómo lucirá el partido. Este es otro 3-0 para la verdeamarella.

Así, el domingo nos divertiremos con una final de lujo: Brasil versus España. Y esa la gana… sintonicen el próximo jueves y les dejo saber…

lunes, 22 de junio de 2009

¿Por qué importa la Copa Confederaciones?

A 352 días del pitazo inicial del próximo Mundial, queda por ver quién le dará pelea al amplio favorito de todos, España. Igual: hace falta ver si la Furia Roja es capaz de mantener su juego, sosteniendo el arrollador paso de la Euro pasada, las eliminatorias mundialistas, y cualquier otro torneo o equipo que se le haya cruzado por el camino en el último año. De cara a una Brasil en pleno proceso de reinvención, y una Italia que pretende repetir la fórmula del pasado mundial (viejitos y jovencitos), esta Copa Confederaciones puede darnos una idea de que esperar el próximo verano. Veamos.

España

Arrolladora en su primer triunfo; molesta e incapaz en su victoria sobre Irak; recompuesta frente a Sudáfrica. La Furia comenzó donde mismo lo dejó en las eliminatorias: implacable, sin ningún tipo de complejo frente al rival. Claro, es fácil hacer eso cuando se cuenta con el mejor mediocampo del mundo (con todo y recambio). Xavi es… simplemente Xavi. Podrá echar de menos a Iniesta, pero la presencia de Cesc Fábregas y su tocayo Xabi Alonso ofrecen garantías demás. La delantera de Villa y Torres es sensacional; a la altura de sus rivales cuanto menos. La defensa, con Puyol, Albiol o el gran Gerard Piqué ofrece garantías suficientes, aún sobre los constantes descuidos de Sergio Ramos. De Casillas no hay mucho más que decir salvo que es de lo mejor en portería ahora mismo en el mundo.

De notar, sin embargo, fue el juego contra Irak. Y es que lo único que le falta a España es altura, precisamente allí donde el adversario prefiere defender con ocho o más jugadores. En este sentido la roja se parece mucho al Barcelona. De hecho, este juego fue muy similar al del Chelsea vs. Barcelona por la Champions. Es por ello que Vicente del Bosque prefiere jugar a Albiol, Piqué, Riera e inclusive al propio Sergio Ramos: le brindan altura en las jugadas a balón parado. Pero aún debe sortear cómo enfrentar a equipos que le colocan el cerrojo a su portería.

Brasil

Dunga estuvo muy cerca de perder su puesto como técnico el año pasado. Esto lo obligó a reinventar la “verdeamarella”: sin Ronaldinho, con talento nuevo y fresco que puedan implementar su visión particular de fútbol. Estrellas acá hay demás: con el nuevo madridista Kaká y con el descarte madridista de Robinho al ataque; Gilberto Silva proveyendo garantías y experiencias en la recuperación; Juan cubriendo los desmanes de Lucio a la defensa. Este Brasil también cuenta con un portero cuatro estrellas en Julio Cesar, una rareza cuando se trata de los embajadores del “jogo bonito.”

Brasil empezó con el pie izquierdo la Copa, permitiendo tres goles y ganando gracias a un penal sobre la hora. En Mohamed Zidan, delantero de Egipto, los chicos de Dunga encontraron un acertijo difícil de resolver: la velocidad y calidad técnica del delantero del Dortmund alemán puso en aprietos a Lucio y compañía, y sólo la desafortunada mano de Al Muhamadi evitó la primera sorpresa del torneo. Luego de la convincente victoria sobre Estados Unidos, el episodio sobre Italia solo puede describirse como demoledor: Brasil logró controlar el mediocampo, el tiempo de juego, y ante el primer titubeo de los azurri atacó con fuerza y convicción. Sólo Dossena evitó que Ramires reclamara la autoría del tercero.

Luce bien la verdeamarella de Dunga.

Italia

Tal parecía que los azurri tendrían un paseo directo a semifinales, independientemente terminarán primeros o segundos. A Estados Unidos le ganaron gracias a la expulsión de Ricardo Clark y dos geniales goles de Giuseppe Rossi. Pero los partidos contra Egipto y, peor aún, contra Brasil han demostrado más allá de cualquier duda que la filosofía de Marcello Lippi, viejitos y jovencitos, ya simplemente no funciona. Cannavaro, Gattuso, Pirlo, Zambrotta, ya no están a la altura del desafío. Camoranesi está cerca de quedar fuera; a Buffon el tren se le fue hace rato. En cambio, talentos como De Rossi, el propio Giuseppe Rossi, Luca Toni, Iaquinta y Gilardino tienen que comenzar a demostrar que están a la altura de la selección italiana. Ni hablar de la defensa, que realmente lució muy mal en los tres partidos.

Italia puede que ya haya asegurado su pase al mundial, pero deberá hacer varios ajustes a su equipo de cara al torneo. Con tan poco tiempo, a Italia le espera un torneo difícil… y sus posibilidades de repetir como campeón, en este momento, son escasas.

El resto

Es poco lo que se puede decir de Nueva Zelanda, Sudáfrica e Irak. Resulta extraño que Steven Pienaar haya visto tan poco tiempo de juego en el torneo, siendo el jugador más importante de Sudáfrica. Lo de Irak es de admirar, pero su juego está muy por debajo del nivel de las superpotencias. Su dirigente, Bora Milutinovic es un gran entrenador, un estratega de primera. El juego contra España lo probó. Pero de ahí a tener un equipo competitivo es un largo trecho.

Estados Unidos debe ser la gran decepción del torneo. Bob Bradley empieza a mostrar algunos de los vicios de Steve Sampson, el hombre que lideró la debacle en Francia 11 años atrás. El equipo de Estados Unidos carece de continuidad en posiciones claves como la defensa y la delantera. Sólo Oguchi Onyewu, Landon Donovan y Michael Bradley cuentan con la continuidad necesaria; pero de ahí en adelante los cambios constantes no le permiten regularidad a esta la escuadra. Puede que le hayan ganado a Egipto, pero contra España la tienen difícil. Y en términos del Mundial, a pesar de estar segundos, su derrota contra Costa Rica lanza dudas significativas sobre su potencial de cara al torneo.

¿Qué hemos aprendido?

España sigue imbatible, Italia luce como un campeón envejecido y Brasil, de la mano de Dunga, aparece como uno de los potenciales protagonistas del próximo mundial.