jueves, 23 de julio de 2009

LA LÓGICA TRAS LA SALIDA DE SAMI ETO’O

Mientras directivos merengues se quejan del atolladero creado por su política de fichajes veraniegos, sigilosamente el Barcelona, el eterno rival, se ha reforzado extraordinariamente de cara al próximo campeonato. A costa de uno de los mejores delanteros del mundo, los blaugrana se han hecho de los servicios de… ¡otro gran delantero! Pero, ¿cuáles la lógica de cambiar a Eto’o por Ibrahimovic? ¿Vale la pena? ¿Por qué Pep Guardiola piensa que es una buena movida? Veamos.

El Barça, campeón indiscutible de España y Europa la pasada temporada, afronta el gran reto de seis trofeos en la venidera campaña. No es poca cosa. Para ello necesita una plantilla ampliada, de gran nivel que le permita afrontar estos retos. Pero de igual forma, el técnico ha decidido mejorar el Fútbol Club Barcelona. Y uno se puede preguntar: ¿mejorar? ¿qué demonios van a mejorar? Bueno, puede que el Barça haya sido el mejor club de fútbol del mundo la pasada temporada, pero ello no les hace perfectos.

Para comenzar, los chicos de Guardiola siempre mostraron debilidad en el asunto de la estatura. Sufrieron por aire en defensa, pero más aún en ataque. La aparición y consolidación de Piqué como defensor les dio un respiro en este departamento, pero en aquellas ocasiones donde el oponente se encerró en su propia valla la falta de altura probó ser determinante. Chelsea prácticamente eliminó al Barça en las semifinales de la Champions; sólo la astucia de Iniesta junto a la falta de ambición de los londinenses le aseguró un pasaje a la final al equipo catalán.

Ibrahimovic puede ser la solución a estas penurias. A pesar de que sólo tres de sus 25 goles anotados en la Serie A (jugando para el Internazzionale) fueran de cabeza, su estatura (6’2”) le ofrece una alternativa de peso a Guardiola en el ataque. Jugando en el Inter para Mourinho, Ibrahimovic demostró tener tremenda habilidad en espacios reducidos; la mayoría de sus goles se produjeron de esa manera. (No en balde el Madrid le deseaba, pues salvo la estatura su estilo es similar al de aquel Raúl de antaño). Además, fiel al estilo de Mourinho, Zlatan debió demostrar velocidad, fuerza y destrezas jugando a la contra. Todo esto debe ser un plus para el Barça.

¿Extrañarán a Eto’o en el Camp Nou? De seguro. El fichaje de Eto’o por Laporta en los días de Rijkaard significó el renacer de los catalanes no sólo en España, sino también en Europa. Sami sigue siendo uno de los mejores delanteros del mundo. Basta recordar el extraordinario pique a Vidic en la final de la Champions. Pero para Pep el equipo está por encima de todo. A modo de asegurar la competitividad del Barcelona la próxima temporada, éste debía solucionar el problema de estatura en la delantera. Ibrahimovic es una respuesta más que adecuada a este dilema.

Al final, el sueco hace del Barça favorito para revalidar en Liga por mucho. El Madrid sigue sin solucionar sus graves problemas en mediocampo y defensa; podrá contar con una delantera de lujo, pero al final quien anote más gana. (De eso los merengues tuvieron de sobra la pasada campaña.) Ahora bien, si Laporta lograse cerrar el fichaje de Javier Mascherano, entonces el Barça sería no sólo el favorito en la Liga, sino en todas las competiciones que enfrente la próxima temporada.

martes, 14 de julio de 2009

DISCULPEN, PERO…

Si seguimos con el Madrid es porque, en cierta manera, se lo merece. Muchos le advirtieron que romper el mercado de la manera en que lo hicieron traería consecuencias. Y es que los más de $200 millones que pagaron los merengues por dos jugadores marcó en definitiva la forma en que el mercado veraniego se desarrollaría: lento, en la medida que TODOS los equipos esperaban por las movidas del Madrid. El caso Villa es paradigmático en este sentido: un jugador de, a lo sumo, 30 millones de euros, repentinamente cotizó cincuenta. Bastó el supuesto interés del Madrid, lo “inevitable” de su fichaje, como reportara Marca en su día. Ahora Barça, Chelsea, Man U o Liverpool dependen de la cotización que el Valencia hiciera a propósito de la billetera de Florentino, al igual que la suerte y futuro del jugador.

Claro, ninguno de estos equipos puede ni debe preocuparse demasiado. Liverpool, de un lado, sabe que la venta de Cristiano Ronaldo y la salida de Carlos Tévez han debilitado considerablemente al Manchester. Los cuatro puntos que les separaron en la clasificación al final de la temporada pasada hablan de la calidad de la escuadra roja. No le hace falta reforzarse demasiado al Liverpool. Eso si: debe retener a toda costa sus piezas claves como Fernando Torres, Javier Mascherano, Benayoun, etc. El Manchester sabe que necesita reemplazar a Cristiano Ronaldo, pero es mejor preocuparse por un jugador que por una escuadra completa (como es el caso del Madrid). Y conociendo a Ferguson, algo debe estar por cocinarse. Por su parte, Chelsea va por buen camino en la medida en que reemplaza a los viejos y se nutre de talento juvenil. Ojo sin embargo: no deben ni pueden deshacerse de John Terry, el mejor defensaor inglés de los últimos cinco años.

Con referencia al Barça, no debe olvidarse la gestión de Guardiola en la dirigencia. En la final frente a los diablos rojos el Pep debió reinventarse tanto la defensa como el mediocampo: Touré jugó de central y no de mediocampista de contención; Puyol debió sustituir a Avidal, Silvinho entró por Dani Alves, Sergi Busquets debió sustituir a Touré, etc. A lo que voy es a lo siguiente: Guardiola demostró saber manejar su equipo, y ni siquiera las ausencias críticas de Avidal y Alves fueron suficiente para detener la máquina blaugrana. ¿Necesita fichar tanto el Barça como el Madrid? No. ¿Necesita fichar a una figura de renombre? No. En todo caso, los catalanes deben reforzar el banquillo de suplentes… ¡equipo demás tienen!

Lo que nos devuelve al Madrid. Lo advertíamos con anterioridad: a diferencia del primer turno al bate de Florentino, ahora necesita construir un equipo desde cero. Kaká y Cristiano Ronaldo no son suficientes, pues todavía faltos tapar el enorme boquete en la defensa. ¿El problema? Que ahora el Madrid debe afrontar los precios fijados… ¡por ellos mismos! 100 millones por Ribery, 50 millones por Villa, 20 D’Agostino, 37 por Xabi Alonso (a quien, por cierto el Liverpool debería dejar ir, pues con Mascherano tiene más que cubierta la posición), otros millones más por Maicon. Se queja el Madrid; todos quieren sacarle renta al equipo.

El Madrid rompió el mercado de verano en junio. En julio, parece que el mercado quiere romper al Madrid… veremos.

sábado, 11 de julio de 2009

¡AY BOCA!

Puede que a muchos fanáticos del Boca Juniors les disguste una comparación con el Real Madrid, pero lo cierto es que últimamente los Xeneizes se comportan como el que en otrora fuese el equipo del generalísimo Franco. Luego de una pésima temporada, las soluciones que Boca se plantea son cada vez más ilógicas y apuntan a una continuación en la recesión de fútbol que el equipo exhibe desde principios de años.

¿El mayor problema de Boca? Su insistencia en retener jugadores que si bien le dieron gloria al club en su momento, hoy día no están a la altura del reto. Duele reconocer que el “Negro” Ibarra, Sebastián Battaglia y el “Pato” Abbondanzieri ya no rinden lo que deben; duele porque entre ellos hay demasiadas alegrías, títulos y, sobre todo, fútbol de la más alta calidad. Las subidas, centros y tiros al arco del Negro jamás serán olvidados. El fino juego de Battaglia en el mediocampo lo coloca como el mejor mediocampista de su generación. Quizá el Pato no sea el mejor de los porteros argentinos de los últimos diez años, pero sus salidas lo ubican como uno de los mejores en ese departamento. Pero esas glorias ya conforman parte del folclore de Boca de los pasados diez años.

El recién concluido torneo argentino demostró, más allá de duda razonable, que los tres están demasiado lejos del nivel que los llevó a la gloria. A Abbondanzieri sus brillantes salidas ya no lo acompañan como antes, dejando al descubierto sus deficiencias debajo de los tres palos. Ibarra resultó ser más una debilidad defensiva que un arma letal al ataque. Cuente cuántos goles le hicieron a Boca por el lado izquierdo de su defensa. Quizá a Battaglia le quede lo suficiente para ser un reemplazo de lujo, pero ya no está para jugar noventa minutos en el fútbol argentino.

Pero Ibarra, Abbondanzieri y Battaglia no es lo único que está mal en Boca. La falta de rendimiento pasa por dos vacas sagradas del club: los intocables Martín Palermo y Juan Román Riquelme. Y no crean que duele reconocerlo, pues ambos (junto a Ibarra) pertenecen al mítico onceno que montó Carlos Bianchi en su primer turno como técnico y que ganó tres títulos en Argentina, dos Copas Libertadores y una Copa Intercontinental (nada más y nada menos que frente al mítico Real Madrid). Román quizá sea uno de los mejores enganches que ha visto el fútbol mundial en los últimos 15 años; de gran toque, con capacidad de colocar la pelota donde quiera (inclusive en los tiros libres), fino controlador de los tiempos de juego, con una visión de campo envidiable y, sobre todo, goleador. Palermo gozó a su lado. Los centros llovieron y el mejor cabeceador del fútbol argentino de los últimos años anotó a su antojo.

Pero los tiempos han cambiado. El enorme talento de Román siempre se encontró de frente con su bipolaridad anímica; cortando oportunidades donde brillar y siempre deseoso de resguardarse en la Bombonera. De hecho, me sospecho que cuando se escriba el libro definitivo de Román todos concordarán sobre su enorme talento, pero poco se hablará de sus logros (más allá de Boca). Palermo es harina de otro costado. Si bien su paso por Europa no fue brillante, su carrera en Argentina es quizá una de las mejores historias de la presente década. No sólo regresó, sino que lo hizo para triunfar. Y siempre en grande. Demás está decir que le queda, pero no para jugar dos torneos (el argentino y la Sudamericana); 180 minutos a la semana se me antojan demasiado para Palermo. A diferencia de Riquelme, me parece que todavía el “Loco” puede hacer la diferencia viniendo desde el banco; pero Viatri debería ser el titular.

Y hablando de Viatri, lo peor de Boca ahora mismo es que mientras retienen a quienes ellos llaman “referentes” (Martín, Román, Ibarra, Abbondanzieri y Battaglia) le abren las puertas para que busquen nuevos clubes al nuevo talento que ha demostrado estar a la altura del reto. Lucas Viatri, Nico Gaitán y Álvaro González andan buscando club. Riquelme se queda, llega Insúa. Mientras, Christian Chávez languidece en el banco junto a Benavidez. Al frente Palermo continuará como referente, Palacio (al fin) se marchará, aunque por una cuarta parte de lo que ofrecieron el pasado año. Mientras, Mouche y Noir se pelearán llenar el hueco. ¿Y si Martín se lesiona?

Es hora de darles la oportunidad a los chicos. Con los viejos no llegamos a ninguna parte. De muestra, tenemos el pasado torneo y la vergonzosa eliminación de la Libertadores.

miércoles, 8 de julio de 2009

A MIS AMIGOS LOS MADRIDISTAS…

Puede que la ilusión se apoderara de cuanto fanático madridista exista en el planeta luego de que Florentino regresará y se embolsicara, en a penas dos semanas, a Kaká y Cristiano Ronaldo por 200 millones de euros. La ilusión debió continuar creciendo, al oír nombres tan gallardos como Ribery, Benzema, Xabi Alonso, Mascherano, David Villa, etc. (Claro, la inmensa mayoría de los fanáticos del Madrid no tienen la menor idea de quiénes son los dos primeros, y no saben a qué juegan o que posición ocupan los demás; pero eso es harina de otro costal). Pero la dura y triste realidad del Madrid, a pesar de los flamantes fichajes continuó siendo la misma: mucha pólvora en punta (suponiendo que Raúl se quede en el banco), pobre defensa, mediocampo inexistente.

Todo esto cambia con la posibilidad de fichar a Daniele de Rossi, el mediocampista de contención de la Roma y la selección italiana. He aquí un jugador fino, aunque a veces temperamental, capaz de imponer ritmo, perfilar el ataque, y encarar al contrincante de frente, nunca por los lados y mucho menos por atrás. Cierto, de Rossi tiene problemas temperamentales. Pero con Cristiano Ronaldo el Madrid necesitará alguien con autoridad que imponga orden en el campo, pausa, raciocinio, y sentido común. Daniele puede hacer todo eso y mucho más.

Basta con mirar la Roma los últimos dos años. Con Luciano Spalletti de director técnico, la Roma abandonó el esquema defensivo del “catenaccio” y planteó un juego mucho más ofensivo. Este tipo de esquema funciona siempre y cuando se cumpla con dos requisitos imprescindibles: buen manejo de balón en el mediocampo y una contención efectiva en el mismo sector. Ciertamente de Rossi ha sido una pieza instrumental al poder cumplir precisamente con estas dos tareas. Los resultados lo dicen todo: en la temporada 2007-08 la Roma terminó segunda, tras el Inter, mientras en Champions eliminó de forma apabullante al Real Madrid en octavos de final, cayendo en cuartos frente al virtual campeón Manchester United. Quizá este año no le haya ido tan bien en la liga (sextos), pero en la Champions cayeron por la muy mínima (en penales) frente al Arsenal en octavos de final. Daniele jugó un total de 59 partidos como titular la temporada pasada, marcando seis goles y asistiendo en otros nueve. Además de jugar para la Roma, es una pieza clave de la selección. Ciertamente, el chico de apenas 26 años es oro.

Pero no se duerman, pues todo jugador tiene tanto fortalezas como debilidades. La primera es un asunto de temperamento: casi todos recuerdan el cabezazo de Zidane a Materazzi en la final del pasado mundial, pero de Rossi le rompió la nariz a Brian McBride en el juego de Estados Unidos vs. Italia. Mal momento para de Rossi. Si se miran las estadísticas de la temporada pasada, de Rossi recibió un total de 14 tarjetas amarillas y dos rojas. Ciertamente su temperamento ha mejorado. Pero en los juegos que recibió amarilla, su equipo sólo ganó 4, perdiendo tres veces, empatando otras cinco. De aquí se deduce que de Rossi es un jugador importante: sus ausencias limitaron las posibilidades de su equipo. No deja ser algo preocupante (en especial si se toma en cuenta que la defensa del Madrid se compone, básicamente, de jugadores rompe piernas hasta la fecha) y que tendrá que atender el jugador.

En última instancia me parece una de las mejores movidas de Florentino hasta la fecha (al igual que conservar a Higuaín). No es tan bueno como Mascherano (en realidad, no hay muchos que lo sean), pero si mejor que Xabi Alonso. Pero todavía falta mejorar la defensa, en especial los laterales), buscarle un compañero de categoría a de Rossi, y dos buenos volantes para cuando Cristiano y Sergio Ramos se desmanden, haya alguien atrás que ayude a defender. Claro, si Mascherano recalara en el Barça todo esto sería académico…