La “Naranja Mecánica” aparece como amplia favorita para llevarse este grupo, seguida de cerca por Dinamarca. Camerún pudiera dar la sorpresa, aunque de momento le embargan las dudas. Japón tendrá que mejorar bastante si quiere tener chance de avanzar a la segunda ronda.
Si se quiere tener una idea de cuan preparada luce Holanda a esta altura, échele una mirada a la goleada que le propinaron a Ghana la semana pasada. En la primera parte, el equipo africano se encerró en su área dificultando el ataque holandés. Los naranja nunca se desesperaron, y buscaron con paciencia los espacios de la mano de Wesley Sneijder. Fue así como llegó el gol de Dirk Kuyt al minuto, con asistencia de Robin van Persie. En la segunda parte, los ghaneses se lanzaron al ataque, apretando contra su propia meta a los dirigidos por Bert van Marwijk. El cambio de Ibrahim Afellay por Rafael Van del Vaart probó cuan bien le lleva la diapasón este técnico a su equipo. El del Real Madrid desató la furia del contragolpe naranja, desarticulando por completo la oposición.
Las virtudes de Holanda pasan por su delantera y su mediocampo. Las dudas, por la defensa y la portería. Van Marwijk todavía no ha encontrado un reemplazo de categoría para Edwin Van der Saar, mientras la zaga aparece cargadita en años. Aún así, este equipo mete miedo.
Quizás los daneses no se destaquen por un fútbol vistoso, pero han creado figuras de la talla de a lo largo de su historia como Peter Schmeichel, Michael Laudrup y el divino Henrik Larsen. En este equipo no hay figuras de esa calaña, pero cuenta con una serie de jugadores que pueden marcar diferencias, como los defensores Daniel Agger (Liverpool) y Patrick Mtiliga (Málaga), el mediocampista de la categoría de Christian Poulsen (Juventus), y un delantero consistente como Nicklas Bendtner (12 goles para el Arsenal la campaña pasada).
Dinamarca lideró su grupo clasificatorio para el Mundial, superando en el proceso a Portugal y Suecia. Anotó 16 goles y permitió solo cinco en 10 juegos. Se destaca por su defensa y por ser eficiente en su ataque. Hueso duro de roer para Japón y Camerún.
Camerún sorprendió al mundo 20 años atrás al vencer a Argentina en el partido inaugural de Italia ’90. Roger Milla lideró ese seleccionado hasta los cuartos de final donde cayó vencida ante Inglaterra. Samuel Eto’o es la versión contemporánea del espíritu de Milla, el líder natural de este equipo. Ha sido tricampeón por dos años consecutivos (el año pasado con el Barcelona, este año con el Inter). Es un rematador nato, con gran olfato goleador y capaz de elevar el nivel de todos los que jueguen a su lado.
Pero no todo es color de rosas en este seleccionado. Recientemente el propio Milla arrojó dudas sobre el desempeño de Sami en la selección, provocando que éste último amenazara con renunciar si no el mítico Roger nos e retractaba. Es con esta nube que llega Camerún a este Mundial.
No todo es Eto’o en Camerún. Cuentan con un portero muy capaz en la figura de Carlos Kameni (Espanyol), defensas de renombre como Sebastien Bassong (Tottenham), mediocampistas de categoría al estilo de Jean Makoun (Lyon) y Alexandre Song (Arsenal). Su técnico, Paul Le Guen es un ganador comprobado, comandando al Lyon a campeonatos consecutivos por tres años (2003-05).
Recientemente, Japón anotó en tres ocasiones frente a Inglaterra en un amistoso pre-mundialista y terminó perdiendo 1-2. Este es un equipo sin nombres reconocidos, con un técnico local que buscará replicar el éxito que experimentara en el 2002. La cosa se ve cuesta arriba y sus posibilidades de éxito en este mundial son, en todo caso, muy malas.
No dejan de ser rápidos en el ataque y ordenados en el mediocampo. Su defensa es un problema y deberá ganar más confianza de cara al Mundial.
Pronóstico: Holanda deberá ganar el grupo fácilmente, aunque su encuentro frente a Dinamarca deberá ser una joya. Dinamarca quedará segunda, pero si Camerún logra recuperar la concentración, dará pelea en este grupo.
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